Después de Alejandro Magno, la cultura griega fue asimilada lentamente por el Imperio Romano. La filosofía se inclinó hacia la ética y la práctica adoptando las enseñanzas de los filósofos antiguos de Grecia.
El estoicismo tomó la cosmología de Heráclito, y el epicureismo el atomismo de Demócrito.
El estoicismo tenía una postura opuesta a la de Platón, quien no le otorgaba importancia a la percepción sensible, mientras que para los estoicos ésta era la fuente de todo el conocimiento. Fueron considerados empiristas cuya aspiración consistía en orientar la vida humana hacia la evolución moral
El epicureísmo se dedicó a la ética más que los estoicos y subestimaba a los estudios científicos afirmando que las matemáticas no son útiles porque no se relacionan con la conducta en la vida, utilizando la lógica únicamente como criterio de verdad.
Los romanos, se diferenciaban de los griegos porque eran esencialmente prácticos y no estaban interesados en las especulaciones ni en la metafísica.
Tanto es así que en esa época, la filosofía formaba parte de la enseñanza común, con el principal objetivo de dar respuestas a las necesidades religiosas de los ciudadanos.
Los romanos no creían en la mitología popular, de modo que quienes no encontraban un consuelo en la religión, debían optar por: vivir sin ninguna religión, o aceptar la religión oficial con su orientación práctica, o bien inclinarse por algún culto que provenía de Oriente o si no buscar apoyo espiritual en la filosofía.
Por esta razón se pueden encontrar elementos religiosos en el estoicismo, doctrina esencialmente ética; y en el Neoplatonismo el sincretismo religioso-filosófico.
En el neoplatonismo de Plotino, por ejemplo, doctrina cuya filosofía se inclina hacia la religión, el éxtasis es considerado el elemento supremo de la actividad intelectual.
Tanto el epicureismo como el estoicismo trataban de brindar al hombre un fundamento a su existencia como individuo, poniendo énfasis en lo religioso o en la ética; y aunque ambas filosofías coincidían en que el ente es cuerpo, el significado de esta afirmación es diferente.
El epicureismo propone que el único sentido del mundo es la voluntad de la persona sabia de ser feliz; en tanto que el estoicismo designa ente al cuerpo y afirma que más allá de ese ente, que es el cuerpo existen por ejemplo los significados producto del pensamiento que se expresan con el lenguaje.
Las filosofías estoica y epicuria se centran en el comportamiento y en la búsqueda de la felicidad personal y se orientan según el pensamiento presocrático.
También se encuentra en esta etapa el escepticismo de Pirrón y las Academias Media y Nueva, surgidas como respuesta a los estoicos y epicúreos.
Posteriormente se vivió un clima parecido en una etapa posterior, dándose un marcado vuelco hacia la ortodoxia filosófica y hacia el interés por las vidas y las obras de los filósofos fundadores de esas doctrinas.
La última etapa sin embargo, significó el intento de unir y combinar todos los elementos que consideraban válidos de las distintas posturas filosóficas y religiosas de Oriente y Occidente, en el marco de un sistema que abarcara todas estas escuelas.