La gastronomía francesa bien merece una visita, sólo por el placer de disfrutar de sus productos, de su forma de hacer y atender al comensal. En este caso, recorriendo la zona de los Pirineos Centrales del lado francés, podríamos sugerir una ruta gastronómica con sus platos mas característicos.

Antes de lanzarnos a la “carretera” recordemos algo de lo hablamos en su oportunidad cuando escribimos sobre las regiones de Francia hablando de esta zona:

Es uno de esos secretos mejor guardados y al alcance de la mano especialmente de los viajeros españoles.

Se sitúa en la frontera de Aquitaine, formada por la meseta del Causse. La principal ciudad es Rodez, que como conjunto es considerada como una de las maravillas de la arquitectura gótica francesa. Su gran torre roja, domina las estrechas calles que se confunden con las pequeñas plazas.

Encontraremos muchas veces aldeas y pueblos construidos sobre la roca del lugar, tan bien hechos que se confunden con el paisaje y son apenas reconocibles por el viajero.


Las rutas de los Pirineos Franceses nos despiertan el apetito: terrazas de los pequeños restaurantes o los premiados con estrellas Michelín y hasta en las mesas simples de sus granjas. Además puedes aprovechar para visitar alguno de los innumerables mercados típicos o pasarte por las fiestas gastronómicas donde se celebran las especialidades tradicionales.

Demos una vuelta por sus pueblos y sus platos:

* Couserans y su queso

Centro de la producción del queso artesanal de los Pirineos, el Couserans abriga numerosas grutas de queso donde se transforma la leche recién ordeñada en pasta ligera que seguidamente se refina durante 2 a 6 meses. Cada valle o cada granja tiene su receta particular, y puede hacerse con leche de vaca, de oveja o de cabra.


  • Gers: el rey es el foie gras


Desde noviembre hasta marzo los mercados de los pueblos del Gers reúnen productos de foie caseros. Toma nota: Gimont, Seissan, Samatan, Fleurance. La gente acude para comprar foie-gras enteros o caparazón de pato sin hígado. Se trata de los mercados de gras , únicos en Francia. El Gers también es famoso por sus animados mercados de verano que tienen lugar por la noche y donde se mezclan los productos locales, las comidas al aire libre y la música.

El Gers es la plaza fuerte del foie-gras y otros productos del pato y de la oca criados al aire libre y con maíz. Una tradición de excelenciagracias a la cual podemos probar algunas exquisiteses como el foie aderezado con Melón de Lectoure.


  • El famoso “cassoulet”
Si estamos por aquí, no podemos privarnos de probar un auténtico cassoulet servido en su cassoul (foto del inicio) Un verdadero cassoulet toulousain, exige entre 4 y 6 horas de preparación. La alubia de Tarbes, o Coco del Lauragais, es el ingrediente principal. Estas pequeñas alubias blancas están unidas dentro de un « fondant » maravilloso con manteca de oca, jarrete de cerdo, salchichas de tocino, hierbas, ajo y nuez moscada. Todo está cocido a fuego lento durante mucho tiempo antes de pasarlo varias veces por el horno.

El final de tan trabajoso proceso llegará a nuestra mesa bien gratinado y muy caliente en su “cassoul” (cazuela) de barro (receta>/a>). Energético, el cassoulet era antiguamente el plato diario de los pueblos de Midi-Pyrénées. Procede de las colinas del Lauragais, entre Toulouse y Castelnaudary. En el siglo XVI, los campesinos trajeron su receta hasta Toulouse.


  • En Aveyron: aligot
L’aligot, es un puré de patatas coronadas por el queso blanco y fresco (
receta). Es un plato sencillo, popular y sin muchas complicaciones pero que recomiendo probar al paso, combinado conuna buena copa de vino rojo. Este plato tiene una larga historia ya que lo tomaban los peregrinos a Santiago, ya en el siglo XII cuando llamaban a los conventos pidiendo “algo de comer” (aliquid). Los monjes les servían pan con queso como plato único.


  • Algo dulce: el gateau à la broche
Las tropas de Napoleón, a su paso por los Balcanes, se adueñaron entre otras cosas de una receta dulce que hoy acompaña las celebraciones: el gateau à la broche.

Un pastel de hecho de harina, huevos, mantequilla, ron y vainilla, cocido añun hoy en el fuego del hogar. Su preparación también lleva muchas horas hasta dar nacimiento a esos picos tiernos, su tradicionas y espectacular forma llama la vista tanto como al gusto.


  • Mas queso: el de Rocamadour
Si pasas por Lot, en las mesetas de Quercy, no puedes perderte un bocado del queso de Rocamadour. Un quesito de leche cruda de cabra que mantiene la receta desde el siglo XV. Una rodajita de pan, mantequilla y el queso, y para mayor placer, unos granos de sal coronándolo.


  • Un bocata al paso con embutidos de Lacaune


Un alto en el camino, un picnic en la plaza del pueblo o una visita exclusiva a Lacaune para probar sus embutidos… su forma de salazón es única en Francia. Aquí, en el centro del parque natural regional del Haut Languedoc reinan efectivamente las condiciones climáticas especiales para la producción de jamones, salchichones y salchichas curados excepcionalmente. Colocados sobre unos bastidores hechos de madera de avellano, los embutidos de Lacaune se curan en desvanes-secaderos. Están marcados con el sello de la Etiqueta Roja.


  • Frutas del Tarn y Garona
El Tarn-et-Garonne es por excelencia la tierra de la fruta: ciruelas Reine Claude Etiqueta Roja, kiwis, manzanas Gala, Golden o Fuji, cerezas Burlat o de Moissac, ciruelas de Ente, melocotones y uvas NOC Chasselas. En las laderas del Quercy se cultivan las mejores ciruelas de mesa. En segundo lugar, sus manzanas, uvas y melones. Los cultivos ecológicos son cada día mas mayoritarios y los sabores de estas frutas acompañan muchos de los platos de la zona.

Fotos | City Verte, Directo al paladar
En Diario del Viajero | Cómo comer queso francés… en Francia